Eran los días en que la empresa se puso en venta, la gerencia general había estado solicitando mucha información al gerente de RH y este a su vez con migo, su jefe de personal: análisis de pagos de nómina de varios años, cálculo de liquidaciones de prácticamente todos los empleados,  lista del personal próximo a jubilarse, presupuestos de nómina considerando varios escenarios con plantillas reducidas en diferentes proporciones, etc. Había que tomar decisiones rápidas con la finalidad de mejorar la imagen financiera de la empresa con miras a ofertarla al mejor postor. Finalmente se decidió reducir en un 10% la plantilla total y cada departamento tendría que sacrificar a un miembro de su equipo. Por parte de RH, el gerente propuso a su jefa de selección y reclutamiento: Amada Ferrero.

 

_ Tendremos que repartirnos sus funciones entre los que nos quedamos (me dijo). Dadas las circunstancias es mejor recibir un poco más de carga de trabajo que perder el empleo ¿no crees?

 

_ Si, seguro (contesté dubitativo).

 

Bueno pues al mal tiempo darle prisa, prepárate los primeros 3 finiquitos para mañana, entre ellos el de Amada, tenemos que poner el ejemplo, así que vamos primero.

 

En aquellos días, como normalmente pasa en muchos lados, radio-pasillo comentaba que iba a ver una fuerte re-estructura y hasta daba propuestas con nombre y apellidos.  Ya todos andaban muy inquietos, a la expectativa de un primer indicio de “campanazo”.

 

Al otro día, mi jefe me mando llamar a su oficina a primera hora para plantearme la estrategia al momento de hablar con Amada, sabíamos que además de ser mujer, tenía un temperamento fuerte y le gustaba mucho el arte dramático.

 

Finalmente llegó el momento, la mandamos llamar a la oficina de mi jefe y

cerramos la puerta.  Ella venía elegantemente vestida con un traje de lino blanco que tenía estampado un corazoncito de brillantes en ambos costados de la chaqueta, el pantalón era ajustado y marcaba perfectamente sus curvilíneas formas, además de usar tacones de aguja del número 10 plus. 

 

Era muy atractiva mi compañera, tanto que me sentí un villano por tener que despedirla.

 

No bien iniciaba mi jefe con su discurso de apertura:

 

_ Bueno Amada, como ya sabes, estamos en una temporada difícil, donde se están gestando cambios importantes que afectarán la estabilidad de muchas… Bla, bla, bla.

 

En eso, irrumpe en la escena el gerente general, Bill Smith.

 

_ Bill, buenos días! ¿Qué se te ofrece?  Verás, estamos con Amada, estaba a punto de decirle que…

 

_ Que es la nueva gerente de RH (interrumpió Bill) y que en este momento procederá a notificarles a ambos sobre su salida de la empresa de acuerdo a un plan de re-estructura que hemos diseñado en las últimas semanas.

 

_ Perddoooónnn, ¿cómo dices Bill?

 

_ Lo que escuchaste, así que por favor dale permiso a Amada de que ocupe tu lugar.

 

_ Pero Bill... ¿Es una broma? Nosotros diseñamos el plan y esto no estaba…

 

_ Tranquilo, entiendo tu desconcierto, pero… ¿Sabes? Son gajes del oficio, resulta que hicimos dos planes para despistar a radio-pasillo y evitar que se infiltraran los nombres de los que realmente serán sacrificados.  Asi que, con la pena pero… Tu estabas trabajando con el plan placebo.  ¿Me entiendes?

 

Mi jefe se quedó perplejo, todavía estaba asimilando el golpe.

 

_ Felicidades Amada! ¿Dónde firmo? ¿Me mostrás mis números por favor?

 

_ Encantada (me dijo mientras me guiñaba un ojo con coquetería).

 

 

Moraleja: cuando veas las barbas de tu vecino cortar, las tuyas ya están bien escurridas y tu ni en cuenta… JAJAJA

Vistas: 60

Comentario

¡Tienes que ser miembro de La Nómina para agregar comentarios!

Únete a La Nómina

© 2022   Creada por Mike Boltman.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio